"Por qué visitamos la tumba de alguien a quien no hemos conocido en absoluto? Porque aùn nos dice algo, algo que sigue resonando en nuestros oìdos, que hemos retenido e incluso no hemos olvidado, que nos sabemos de memoria y de vez en cuando repetimos, en voz baja o en voz alta."
Cees Nooteboom: Tumbas de poetas y pensadores Siruela ediciones, Madrid - 2007 pag. 13