"Hay hombres nacidos para el día, para las oficinas y los placeres veniales, y hombres qui aguardan la noche para empezar a vivir, como vampiros. Hombres que se amueblan la vida con el tamaño exacto del salón comedor y aventureros sedentarios e incurables que sólo saben vivir al aire libre de las calles."
Antonio Muñoz Molina: El Robinson urbano Editorial Seix Barral, Barcellona - 1994 pag. 82